Fractura de rótula

Fractura de rótula

La rótula es el pequeño hueso duro en la parte frontal de la rodilla. Desempeña un papel importante principalmente en la extensión de la rodilla. La rótula puede romperse. A continuación se describe cómo puede producirse una fractura de rótula y cuáles son sus consecuencias.

El término médico para la rótula es 'patela'. Una fractura de rótula también se denomina fractura de patela.

¿Cómo se produce una fractura de rótula?

Casi siempre un golpe fuerte, un traumatismo de alta energía, es la causa directa de una fractura de rótula. Un traumatismo así se produce cuando una parte del cuerpo entra en contacto con algo con mucha fuerza o velocidad, es decir, con mucha energía. Un ejemplo es el golpe de la rótula contra el salpicadero del coche durante una colisión o una caída sobre la rodilla.

En muchos casos, una fractura de rótula se acompaña de lesiones en los ligamentos de la rodilla, en los músculos circundantes y/o en el cartílago articular.

Síntomas de una fractura de rótula

Inmediatamente después del accidente hay dolor intenso en la parte anterior de la rodilla y es imposible extender la rodilla o ponerse de pie con la pierna. Como consecuencia de la fractura también puede aparecer un hematoma (moretón) o hinchazón a la altura de la rótula.

¿Cómo se establece el diagnóstico de una fractura de rótula?

El (médico de familia) pregunta qué ha sucedido y examina la rodilla. Si se sospecha una fractura de rótula, el médico hará una radiografía. En dicha imagen se puede ver claramente si la rótula está efectivamente rota y en qué punto.

Si es necesario, la rodilla se examina más a fondo en el hospital. Entonces con una RM o una TC. En ellas puede observarse si hay lesiones en los ligamentos de la rodilla o en los músculos alrededor de la rodilla. Toda la información en conjunto determina cuál es el mejor tratamiento.

Tratamiento de una fractura de rótula

Para el tratamiento de una fractura de rótula hay dos opciones: con o sin cirugía. Esto se determina en gran medida por la gravedad y la dirección de la fractura.

Si se trata de una línea de fractura en dirección longitudinal y los fragmentos óseos no se han desplazado entre sí, puede decidirse permitir que la rótula fracturada cicatrice sin cirugía. En ese caso, se colocará una férula de yeso durante seis semanas. Tras este periodo, la rodilla puede volver a fortalecerse mediante fisioterapia.

En fracturas más graves, siempre se opta por una operación. En ella, las partes fracturadas se unen con tornillos y alambres metálicos de cerclaje. También tras una operación se aconseja un periodo de seis a ocho semanas antes de que la rodilla pueda cargarse (ligeramente) de nuevo. Este tiempo es necesario para que los fragmentos óseos vuelvan a consolidar firmemente entre sí.

Después del periodo de reposo recomendado, es aconsejable reanudar gradualmente las actividades bajo la supervisión de un fisioterapeuta. La rodilla puede sentirse bastante rígida y los músculos del muslo también habrán perdido mucha fuerza y volumen. El fisioterapeuta orientará el tratamiento, entre otras cosas, a técnicas de movilización, terapia de ejercicios, taping y tratamientos para reducir el dolor.

Aquí puedes encontrar un fisioterapeuta que te ayude a recuperarte bien de una fractura de rótula.

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